
No puedo leer. Las letras, caprichosas, escapan de las palabras impresas. Y así, lo que hasta ahora entendía por otoño y melancolía ya no existe.
En la solapa pude conocer su historia. Un cuento de frases que se perdían , arrastradas por el gris de una vida a solas. Por eso escogí este libro. Parecía escrito para mí.
Al abrirlo, se ha ido pasando muy deprisa. Ha llegado hasta el capítulo donde te encuentro. Las noches en vela, el viento y la lluvia. Todo lo que fuera tristeza ha ido desapareciendo.
Te miro. Me abrazas.
Ya no puedo seguir leyendo.
Desaparece el presente de tinta ennegrecida y solo nos queda el futuro. Blanco e inmaculado.
Cientos y cientos de páginas.











1 comentarios:
Cientos, miles de páginas en blanco...todas ellas llenas de infinitos atardeceres.
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